Me permito tomar de uno de los libros de un autor que admiro mucho, Anthony de Mello, una reflexión sobre un estado emocional en el que continuamente ciertos seres humanos nos hemos visto involucrados: la depresión y la permanencia continua en este, el sufrimiento.
"En la vida existen las nubes y existe el cielo. Muchos maestros orientales dirán que antes de este estado que ellos llaman "Iluminación" - se identificaban con las nubes y estaban presos de este sentimiento. Después de la iluminación ellos se identifican con el cielo...
- ¡Oh, ahí viene una nube, una nube negra! Viene y se va...
Es tan sencillo que parece increíble. Y después de un momento dirás:
- ¡Eh! Pasaron seis meses desde que vino una nube negra. Pero no voy a hacer depender mi felicidad de si las nubes vienen o no.
Pero lo que te sucede ahora es que estás en tensión por estar deprimido y cuanto más se combate la depresión, peor se vuelve. Debes enfrentarte con estas cosas sin combatirlas, porque cuánto más las combates más las fortaleces.
Cuentan que había un gran Maestro Zen de quien se decía que había alcanzado la Iluminación; y un día su discípulo le dijo:
- Maestro, qué ha obtenido con la Iluminación?
Y él respondió:
- Bien, te diré esto: antes de estar iluminado solía estar deprimido... Después de haber sido iluminado seguí estando deprimido...
Es desconcertante! ¿No? La depresión no ha variado; ha variado la actitud del maestro hacia ella. Por extraño que parezca él no afirma:
- No seré feliz hasta que esta depresión se vaya...
¿Sabes?, tú también podrías estar sereno y calmo y ser feliz mientras persiste la depresión, sin combatirla, sin ser perturbado por ella, sin tratar de... ¡nada! Estarás sereno.
Ésa es la diferencia. Entonces podrás atravesar por pesares físicos, e incluso por sufrimientos emocionales, y no ser perturbado por ellos."
http://www.cafenocturno.com/reflexiones/mello1.htm

2 comentarios:
Mi querida Johis muy chevere el artículo. Te felicito,además mucha gente se beneficia de ese tipo de lecturas. En Colombia 3 de cada 5 colombianos tenemos propensión a la depresión
Bueno s saberlo, sin embargo en este caso la principla persona beneficiada soy yo. Intentar acercarme a la escritura es un acto digestivo para mi. Ayuda a metabolizar mis lecturas, digerirlas y transportarlas a mi cerebro para poder asumirlas como pensamientos. gracias a quienes lee mis procesos digestivos intelectuales...jajajajaj..¿será que tengo hambre???
Publicar un comentario